Aunque me gusta más hablar de juristas que de notarios, esta vez me quiero dirigir especialmente a mis compañeros de profesión, y explicarles las ventajas de ser notario bloguero, así como compartir con ellos mi aventura en el mundo blogger.

Aunque antes de empezar, igual os apetece ver un vídeo y escuchar un poco de música, así que pongamos algo de ritmo, que igual os sirve para comprender que es esto de Internet.

¿Por qué una web o un blog?

Pues porque los tiempos del Notario sentado en su despacho están llamados a desaparecer.

No es el volumen de información que está en Internet, sino que el uso de Internet esta generalizado, y se calcula que cada minuto hay más de dos mil millones de personas on line.

Hoy se puede afirmar que lo que no está en google no existe, ¿crees que la información que necesita un ciudadano es sólo tu nombre y dirección?.

Hablando para notarios y juristas, os preguntaría: ¿cuantos de vosotros cuando quiere consultar una ley, y ante la probabilidad de que esta haya cambiado no consultáis on line noticias jurídicas, o cuando buscáis un compañero directamente vais al buscador del Consejo General del Notariado?.

La prueba de oro, me la dio uno de mis hijos, que tiene tan clara la diferencia entre un teléfono móvil y un smart phone, que incluso un día me dijo “Papá, a mi lo que menos me interesa del móvil es la llamada, así que por favor más que contratar llamadas ilimitadas o cosas así, dame tarifa plana de datos en internet“.

La sociedad es igual, cada vez busca más información; son muchos los que ante la más mínima duda, cogen su teléfono móvil y buscan en google lo que sea, ¿por qué no los ayudas?, lo cierto es que si no te encuentran a ti, encontrarán a otro (incluso puede que ese otro ni sea notario -y ahí están los autoproclamados notarios digitales-).

¿Os anunciaríais en las páginas amarillas?

Sólo os pregunto que os pongáis en el pellejo de alguien de vuestro pueblo o ciudad que busque la Notaría, ¿Creéis que usa las páginas amarillas? ¿De verdad mirará antes las páginas amarillas, que vete tu a saber donde guardó, o simplemente sacará el teléfono móvil del bolsillo y buscará en google?.

La respuesta no sólo es que google será el medio más usado, sino que lo más seguro es que llame a la Notaría que aparezca primero en google.

No os engaño, en google nada es casual, ni el primero que aparece lo hace por azar, por lo que vuestro posicionamiento es importante, y os guste o no, tendréis que aprender conceptos como SEO o SEM  (sin embargo ¿para qué te voy a explicar qué es eso, si ni has dado el primer paso de salir a Internet?).

Puedes ver a Internet como un enemigo, incluso creer que google es el fin de muchas cosas; sin embargo yo lo veo como unos aliados, que además dan altavoz a cualquiera que quiera aportar un poco de calidad.

Simplemente tenemos nuevas herramientas y no usarlas es un desperdicio, por no decir que: la tecnología en si, presenta oportunidades de negocio increíbles, que hay que conocer, estudiar y usar equilibradamente en nuestro beneficio.

¿Todo lo que está en internet es bueno?

La respuesta es no, incluso mucho más desoladora y cutre de lo que parece.

Mi aventura como notario bloguero comenzó el día que estaba aburrido, y me dio por buscar en google sobre dos temas:

  1. Primero miré que decía google sobre la cancelación de hipoteca, y comprobé que el primero que salía era un hipermercado (mejor no preguntar cómo son las anchoas de ese sitio).
  2. Seguidamente busqué sobre el contrato de arras, y la experiencia fue igual tan aterradora que hoy en día me creo hasta un genio por afirmar que no existe el contrato de arras, sino que las arras son un mero pacto del contrato de compraventa (huelga decir que se perfectamente que no he descubierto nada, pero incluso páginas tan serias como la del Colegio Nacional de Registradores o la del Consejo General del Notariado, hablaban de ese contrato).

 

Google habla de lo que se escribe, así que si los Notarios no aportan contenido de calidad, luego no os quejéis de las tonterías que día a día se escuchan en nuestros despachos; pues todos somos conscientes que hay una nueva especie de ciudadano, que se agrega al grupo de los que han sido debidamente asesorado por un amigote en un bar, y son los que ahora están los que entran en los despachos tras haberse leído todo lo que sale en Internet.

En definitiva, si no hay notarios blogueros, habrá blogueros que no son notarios; no os quejéis luego ni de la calidad de la información, ni de su contenido.

¿Puede ser un notario bloguero?

Ser bloguero supone escribir, y un Notario es un escribano, así que si hay un oficio que por su propia naturaleza está llamado al mundo blogger es el de Notario (lo mismo puede decirse de abogados, jueces, o fiscales).

Llevo varios destinos, y he tenido varios convenios, y me agrada ver que no hay dos Notarios que redacten igual la misma escritura, pues cada uno pone un matiz propio ¿por qué no hacéis lo mismo en Internet?.

Oigo a muchos compañeros quejarse de que los Notarios somos unos incomprendidos, que no se valora nuestra profesión, y que pocos entienden el valor añadido que aportamos a la sociedad.

¿Haces tu algo por ello? es la respuesta que doy una y otra vez; ¿no te parece algo infantil criticar lo que escribe Fulanito, o poner a caer de un burro tal artículo de tu Junta Directiva o del Consejo General del Notariado, y no hacer tu absolutamente nada?.

Llevar un blog me da miedo, y siento vergüenza

¿Miedo a qué, a que descubran que eres una persona normal?, personalmente creo que va siendo hora de que los ciudadanos entiendan que un Notario es tan normal como ellos, y que el respeto se consigue atendiendo a las personas, y no subiéndose a altares.

Lo de la vergüenza a que descubran mis limitaciones, es algo que yo, al menos, y tras unas pocas notas de calificación registral, he superado; confieso que soy humano, reconozco que me equivoco, y no por ello me siento menos Notario que otros; por cierto, y si la vergüenza es a que un compañero te critique, yo clasifico dos críticas: la de los prepotentes, que van de eruditos y que ni ellos mismos se entienden, y la del compañero leal que trata de ayudarte a salir de un error (sinceramente creo que deberíamos de potenciar mucho este tipo de compañeros, pues los ciudadanos lo agradecerán).

Gracias a mi blog he debatido con compañeros, muchos de ellos no Notarios, y la experiencia ha sido muy enriquecedora, pues ver otros puntos de vista, lo único que ha provocado ha sido: una cura de humildad, de un lado, y un aprendizaje del que se han beneficiado muchos ciudadanos, de otro.

¿Sobre qué escribo?

Sinceramente si no sabes que escribir sobre tu trabajo y tu oficio, mejor deberías de plantearte cambiar de profesión.

¿Nunca pasa nada en tu despacho? ¿nunca tienes dudas? ¿nunca has leído algo y no has estado de acuerdo?, pues ya tienes material de sobra para escribir.

¿Y cómo escribo?

Creed que el síndrome de la página en blanco existe, y creed que muchos somos los Notarios que necesitamos tiempo para hacer las cosas.

Supongo que todos esbozáis una sonrisa cuando alguien entra en vuestro despacho y os dice que la escritura se hace en un momento, pues el blog o web igual, sólo hay que ponerse, echar horas, y tener presente que, al menos yo, suelo tardar varias horas en escribir un post, así como que lo edito muchas veces, pues no siempre tienes la misma inspiración, ni ganas.

Pero sobre todo, escribe para que te entienda la gente, hay millones de personas tras google que quieren saber y que necesitan ayuda, puedes ser perfectamente técnico y usar un lenguaje sencillo, simplemente plantéate que preguntas te hacen habitualmente y explícalo como lo haces en tu propio despacho.

Ten por seguro que ser notario bloguero es un esfuerzo de comunicación, pero cuanto más practiques frente al ordenador: de un lado mejor te harás entender con el ciudadano que entra en tu despacho, pero de otro, los comentarios que te hagan, te dirán qué preocupa a la gente y que necesita la gente (no dudes que eso mejorará la calidad de tu servicio).

¿Cuanto tiempo le dedico?

Decía mi madre que las mujeres, como las flores, cuanto más las mimas, más bonitas se ponen; el blog o la web es igual, hay que mimarlo, y cuanto más lo mimas mejor, pero si nada haces, ten por seguro que te quedarás solterón.

Nada tengo contra los solterones, pues es una opción, pero luego no te quejes si entran en el despacho de otro compañero que si tiene el blog, ni de que nadie te escucha sobre lo que piensas, pues nadie lo sabe.

¿Web o blog?

Es una decisión compleja, y personalmente te recomiendo las dos opciones.

Una web es algo estático, cambia poco y por tanto es más fácil de gestionar, pero resulta aburrida pues, salvo los niños, nadie ve una película mil veces.

El resultado es que tendrás poco tráfico, porque no gustarás mucho a google, y google te cuida más cuanto más vea que viene la gente a verte.

Por eso, te recomiendo que hagas un blog (bien en la misma web, bien fuera de ella -que es otro debate-) piensa que al principio pocos te verán, y que nadie te conoce, por lo que tus errores iniciales pasarán más desapercibidos, y siempre puedes corregir lo escrito.

Pero desde luego vuelvo a insistir, si nada haces, nada tendrás, por lo que comienza haciendo algo, lo que sea, poco a poco te irás soltando e incluso puede que te acabe gustando este mundo tanto como a mi.

Conclusión

Lánzate, no tengas miedo, seguro que disfrutas, pero sobre todo los límites los pones tu, no tus miedos.

Ten por seguro que nadie nace aprendiendo, así que si necesitas ayuda, no dudes en llamarme, o contactar con cualquiera de los compañeros que tratamos de llevar este blog adelante, quizás con más ilusión que técnica, sin embargo tenemos muy claro que: para bailar como en el vídeo que os puse al principio simplemente hay que dar el primer paso.

Pero sobre todo, te garantizo que en el mundo digital hay gente maravillosa dispuesta a enseñarte y a ayudarte para que tu luzcas por ti mismo y ayudes a otros, tal y como en su día muchos me ayudaron a mi.

 

https://creativecommons.org/licenses/by/2.0/legalcode

Foto cortesía de Mike Litcht

Acerca del autor:

Notario de Los Palacios y Villafranca (Sevilla).

Francisco Rosales de Salamanca – ha escrito posts en NotaríAbierta.


 

 

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